jueves, 17 de enero de 2013

Primer acercamiendo: Nora Hammer

Nora Hammer es la protagonista de mi libro, lleva obsesionándome muchos años, no se si tanto como Óscar pero nunca ha abandonado mi cabeza, como una especie de alter ego de mi adolescencia.

Es divertida, ingenua e inteligente, pelirroja de ojos marrones evoluciona a través de la historia para crecer.

Este fin de semana contacté con un colega fotógrafo y me ayudó a plasmar unas imágenes de ella, es un primer acercamiento así que pronto tendré más fotos.

Voy a subir esta primera por la ilusión que me hace poder verla y mostrárosla (perdonad que esté algo espesa, llevo encima un resfriado bastante potente y la congestión no ayuda a que fluyan mis ideas).





lunes, 7 de enero de 2013

Un día cualquiera, aquí, para ti

Hola,

Soy la autora  de la novela "Usted ya lo sabe", nadie me conoce ni yo os conozco a vosotros (almas perdidas en este valle de lágrimas que habéis caido aquí por azar, seguramente proque os he enviado el enlace).

Esta historia aparecio en mi cabecita cuando iba a una clase de música, en la ESO, no recuerdo ni siquiera el nombre del profesor, solo que el pobre era el cabeza de turco de las bromas de la mayoria de la clase, no conseguía que le prestaran apenas atención y yo me aburría tanto que mi cabecita bullía con imagenes y más imagenes de lugares fantásticos, otras épocas y personajes que luchaban por ser libres.

Ha llovido mucho desde entonces pero siempre le he tenido un especial cariño a esta historia, así que espectador paciente que estás leyendo esto espero acercar un  poquito a tu pequeña alma perdida estos personajes con vida propía, que sienten y sufren tanto como tu o como yo.

Gracías por leer hasta aquí, ahora seguiré publicando minirelatos sobre cada uno de los protagonistas de mi libro, a ver si os pica la curosidad y logro publicarlo.

Saludos caballeros y damás corteses.

martes, 1 de enero de 2013

Los pequeños corazones vibrantes

Crujidos secos azulados se repetían en un eco sordo por todo.... el espacio, suponía que había un espacio, percibía que tenía que estar en algún lugar físico pero tenía claro que ella había dejado de tener su forma habitual.

Algo pringoso y dulce se estaba deslizando por una... pared, parecía una pared, lo que quedaba de su consciencia luchaba por etiquetar las cosas que la... rodeaban, encuadraban, triangulaban... bueno, el supuesto espacio en el que se hallaba su ser, lo que quedaba.

Su situación actual le recordaba en cierta manera a aquellos días de su niñez en los que trasnochaba desobedeciendo a su madre y al día siguiente tanto su mente como cuerpo parecían hallarse fuera del contexto habitual, aunque ahora la gravedad y las direcciones no parecían formar parte de ese mundo.

Una culebra serpenteante de escalofrios se retorcia en algun rincón de aquel misterioso lugar, forzó el alma para tratar de ver con sus ojos, esos que ya no poseía, sospechaba que si insistía en creer en ellos el que no fueran físicos no impediría que viera algo, así fue, poco a poco se fue despertando su entendimiento y el recuerdo de como había llegado allí.

Desde su mundo opaco pero repleto de bellezas de la naturaleza había pasado a enamorarse locamente de un hombre irresistible, como en las leyendas que escuchaba de pequeña, sin saber como, se había dejado llevar por él, aunque su instinto le dijera que era sospechoso que los ojos de el cambiaran de color sin contar el perfume inexistente en su piel.

Se unieron en un jardín bellísimo, llevaba un vestido azul de gasa que le había regalado, algo que jamás habría soñado llevar por su condición social, lo peor es que sabía que aquello era un sueño, no, peor que un sueño, no duraría ni un instante ya que él no era humano, era... todo se había desarrollado con asombrosa rapidez, chispazo azul cobalto, vibración de pedazos de piel sangrienta, la perdida de su identidad física, la absorción de su energia, como él se había aburrido y ahora poco a poco se comprimía en lágrimas negras de azucar putrefacto hasta chocar con las temblorosas manos de él que no era Él, sino otro, su hijo parecía tener más remordimientos y la convirtió en algo hermoso, un pequeño corazón brillante.